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Madame Ponsardin "le Veuve Clicquot".
Cuando la viuda se hizo cargo de la bodega contaba tan sólo con 27 años. Quince años más tarde hizo poner etiquetas en las botellas (el champagne antes no llevaba etiquetas, fue un invento de ella).
Vender en esa época era muy difícil. El viajante de Veuve Clicquot se dio cuenta de que todas las casas de San Petersburgo eran amarillas. Por eso pidió que hicieran las etiquetas amarillas para honrarlos, incrementando notablemente las ventas. Hoy la etiqueta amarilla es una de las más distintivas en los escaparates del mundo.
Madame Clicquot no sólo compró los mejores viñedos y comenzó con la exportación, sino que también mejoró el método Champenoise. Antes de su época el champagne era turbio; así se servía. Madame Clicquot, molesta por ese aspecto que le daban los sedimentos, comenzó a experimentar hasta que descubrió que poniendo las botellas en pupitres, inclinadas e invertidas, girándolas 1/8 de vuelta cada día, se lograba acumular el sedimento en el gollete y luego era posible extraerlo al cambiar el corcho, de la manera que ya hemos explicado en otros artículos. Los pupitres y el movimiento giratorio con las botellas inclinadas también es invento de Madame Clicquot. |